Las humanidades y muy especialmente la filosofía son más necesarias que nunca para poner cordura a la espiral ansiosa a la que nos están empujando los gigantes tecnológicos en su carrera frenética alrededor de la IA generativa. La filosofía nos proporciona las herramientas críticas y reflexivas necesarias para navegar por los desafíos y oportunidades que plantea la IA, y para construir un futuro en el que esté al servicio de la humanidad y no a la inversa.
«Historia de la Filosofía» fue, de lejos, mi asignatura favorita en aquel COU de Generación X que me tocó habitar, pero aquel recorrido por la historia del pensamiento humano se dejó fuera a las filósofas. Mi generación solo estudió a pensadores, las mujeres no estaban contempladas en el currículum oficial.
Así que al abordar la ética y los valores que deben articular el desarrollo de la IA, su impacto social y político y su sentido y propósito corremos el riesgo de hacerlo desde una perspectiva miope si, por enésima vez, ignoramos toda la sabiduría acuñada por las filósofas a lo largo de la historia.
Pensaba en todo escuchando hace unos días a Samantha Rose Hill, autora de «Hanna Arendt» en un encuentro organizado por Fundación telefónica en Madrid. Hannah Arendt es una pensadora esencial para comprender los desafíos del presente, pero su pensamiento sigue siendo muy desconocido por el gran público.
Yo la descubrí muchos, muchísimos, años después de mi COU, pero nunca es tarde para contribuir a diseminar su filosofía. Aquí te dejo el vídeo del encuentro:
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