
Me hace mucha ilusión contar que voy a participar en la Cohorte 2026 de Pollinator, una iniciativa que funciona como infraestructura colaborativa para el apoyo mutuo y que articula un programa de cinco semanas en pequeñas cohortes de pares alineados. La propuesta me interesa especialmente porque pone en el centro algo que a menudo falta en los relatos dominantes sobre trabajo y emprendimiento: la posibilidad de pensar, sostenerse y avanzar con otras personas, desde la reciprocidad y no solo desde la lógica del rendimiento individual.
Llego a esta experiencia con curiosidad y con ganas de ver qué conversaciones, aprendizajes y conexiones emergen al compartir proceso con gente que también está explorando formas más colectivas, cuidadas y fértiles de práctica profesional. Intuyo que será uno de esos espacios pequeños que, sin hacer mucho ruido, pueden mover bastante por dentro.
Iré contando de la experiencia por aquí y también en La Slow.