Una generación capaz de producir más y quizá, de aprender menos

El reportaje que publica hoy El País sobre la primera promoción universitaria que ha convivido con Chat GPT durante buena parte de su carrera plantea una paradoja que también hemos venido observando en Santander X Explorer. Los trabajos, entregables, outcomes, prototipos, etc. son mejores, se terminan más rápido y parecen más sofisticados, pero cada vez resulta más difícil saber qué ha aprendido realmente quien los entrega.

No es un problema menor que se resuelva prohibiendo la IA, es una cuestión que debe abordarse desde el diseño del aprendizaje. En Explorer llevamos meses evolucionando el programa precisamente desde esta preocupación.

El objetivo, hoy más que nunca, ya no es construir algo, sino provocar el mayor contacto posible con la realidad en los emprendedores. Hablar con personas, escuchar lo que contradice nuestra primera intuición y conseguir una respuesta (una recurrencia, una recomendación, una carta de interés, un acuerdo para desarrollar un piloto con un parter, un pago…) Por encima de todo, ser capaces de explicar qué hemos descubierto, qué hemos descartado y por qué hemos cambiado de opinión.

La IA puede ayudar a preparar una entrevista, ordenar información, prototipar una solución o analizar patrones, pero no puede mantener por nosotros una conversación incómoda con un posible cliente, ni puede hacerse responsable de una decisión, ni sustituir el criterio, el vínculo o la experiencia de descubrir que el mundo no funciona exactamente como habíamos imaginado.

También estamos reforzando los espacios de aprendizaje entre iguales, el mentoring grupal y el papel de quienes coordinan Explorer desde las universidades, porque las interacciones entre humanos cobran hoy mayor importancia que nunca y sacan del aislamiento y la autoficción a los futuros emprendedores.

Y hay otra decisión importante que hemos tomado y que es hasta contraintuitiva en los tiempos que corren: el uso de IA será opcional. No queremos que la posibilidad de pagar una herramienta más potente se convierta en una ventaja educativa. Y además, queremos respetar a las personas que, por razones éticas y medioambientales, no quieren usarla. Tampoco utilizaremos IA para seleccionar o descartar proyectos.

Hemos construido un nuevo programa que tiene como principio de diseño proteger el aprendizaje de una lógica en la que producir algo que parece correcto termina siendo más importante que comprender, contrastar y pensar.

¿Qué experiencias hemos diseñado para que, incluso utilizando IA, los Explorers sigan aprendiendo a mirar, conversar, decidir y hacerse responsables de lo que construyen con el objetivo de entender si su «idea» tiene potencial para convertirse en un negocio?

➡️ Participa y descúbrelo. Arrancamos en septiembre https://lnkd.in/dvqnYAsJ